En el primer desafío, Jean Paul bajó al Moai sumergido a 25 metros de profundidad y sin ningún tipo de equipo de oxígeno, solo con su cuerpo y su mente, logrando realizar el recorrido de ida y vuelta en 1 minuto y 21 segundos. El segundo desafío fue un espectacular escapismo en apnea a 9 metros de profundidad, encadenado con 8 kilos de cadena, 4 candados y grilletes en sus manos, completando esta prueba en solo 35 segundos.