Enterrado vivo

El desierto de Atacama fue el escenario de dos increíbles desafíos, en donde Jean Paul buscó batir su propio récord de 3 minutos sin oxígeno en una cámara de tierra.

Poniendo a prueba su resistencia al enclaustramiento, el frío y la obscuridad, Jean Paul durmió toda la noche bajo tierra, tal como en un antiguo rito de la cultura atacameña «El entierro del Guerrero». El segundo desafío consistió en permanecer enterrado sin oxígeno en una caja de acrílico con 160 kilos de tierra, superando su marca con 3 minutos y 12 segundos. Así mismo, en el marco de su segunda obra «Trascender», Jean Paul superó nuevamente su tiempo, permaneciendo bajo tierra durante 5 minutos y 30 segundos, ante la mirada de la prensa del espectáculo y el deporte.